Your address will show here +12 34 56 78
Comercio Exterior, Economía
«Hay mucho más empuje por construir nuevos productos de ingeniería forestal, eso se va a empezar a ver quizá lentamente pero con más fuerza. Si hay buen clima de inversiones o un buen nivel de actividad económica, suceden muchas cosas a la vez”.

“Lo que estamos viendo hoy es que el sector forestal va a continuar creciendo en las exportaciones y eso es un hecho, y por otro lado tenemos las expectativas de una nueva administración”, dijo el presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPF) Carlos Faroppa al ser entrevistado por Horacio Jaume.

Agregó que en forestación “se ha generado un conocimiento nuevo y eso es lo que se va a desarrollar. Hay mucho más empuje por construir nuevos productos de ingeniería forestal, eso sí se va a empezar a ver quizá lentamente pero con más fuerza de lo que se vio en los últimos años cuando hubo más voluntad que hechos”. “Si hay buen clima de inversiones o un buen nivel de actividad económica, suceden muchas cosas a la vez”, subrayó.

 

Horacio Jaume: No había dudas de que a la madera le quedaba mucho terreno para recorrer. Lo que se vio alterado fue la velocidad con qué se desarrollaban esos proyectos, muchos parecían que venían muy rápido y otros quedaron a la expectativa.

Carlos Faroppa: Van sucediendo fenómenos de coyuntura y eso hace que haya jugadores que entraron con mucha fuerza y después salen y llegan otros. Es el relevo de inversores y nuevas empresas que atraen al sector. Lo que estamos viendo hoy es que el sector forestal va a continuar creciendo en las exportaciones y eso es un hecho, y por otro lado tenemos las expectativas de una nueva administración.

Uruguay ha sido serio y respetuoso del marco legal. Por otro lado hemos tenido algunos problemas con el ordenamiento territorial y sobre determinaciones de áreas protegidas, eso trae inseguridad jurídica porque si no está planificado y si uno no sabe qué va a suceder en los próximos años puede cambian las reglas de juego. Eso fue algo de lo que pasó en los últimos años. En lo global se mantuvo pero en lo específico hubo gente que tuvo que detener proyectos porque no podía plantar o tenía una autoridad ambiental que cambió y empezó a pedir muchos más requerimientos.

Es difícil juntar producción y sostenibilidad, pero hay que hacerlo y parte de esto es la esperanza que tenemos en la nueva administración, que tenga esa armonía.

Lo que queda ahora es ver qué autoridad forestal tendremos, cómo será el Ministerio de Ganadería, y hay en la Ley de Urgente Consideración con un capítulo sobre el Ministerio de Ambiente.

Horacio Jaume: ¿En que afectaría eso a la producción?

Faroppa: Habría una autoridad específica en ambiente y habría que ver cómo quedan los puntos de ordenamiento territorial y los de ambiente. Hoy tenemos un tenemos un Ministerio que es Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y hay que ver es cómo se compatibilizan y que no vayan separados.

Hoy tenemos una superposición de distintas áreas con el ordenamiento territorial nacional y el ordenamiento territorial departamental. Tenemos una institución de medio Ambiente y una Forestal, esa compatibilidad es bueno que exista, que estén pero que funcionen con objetivos en común, coordinadamente.

Horacio Jaume: Actualmente China es el epicentro de la atención. ¿Incide actualmente sobre la forestación?

Faroppa: En el mercado mundial sin duda, China es un jugador de primera línea y en el mundo forestal nuestro más aún. Es nuestro principal socio comercial en varios rubros y también en el mundo forestal, y cada vez se vuelve más importante.

En julio o agosto pasado empezó a caer el mercado y todavía no tenemos señales de reactivación, o si la hubo fue alguna muy pequeña. Tendrán que pasar las fiestas chinas para que se acomoden los mercados, pero también con el tema sanitario y el surgimiento del coronavirus hay una gran restricción.

Lo que sabemos es que la gente no se moviliza de sus casas, las empresas están semiparadas y en estado de alerta, claramente están con una emergencia prioritaria sobre todas las demás actividades. Veremos que sucede.

Horacio Jaume: ¿Qué va a pasar con la infraestructura para poder trabajar la madera internamente? ¿Podemos decir que está instalada la industria y se va a desarrollar?

Faroppa: Industria tenemos y hay que instalar más, para otra forma de elaboración de la madera, además de celulosa.

Se ha trabajado mucho desde la Universidad, el Latu, la Dirección Forestal, la Facultad de Ingeniería, Arquitectura de la ORT sobre estructuras de madera. Lo que no hemos visto en los últimos veinte años y que tal vez comencemos a ver más, es construcción en madera por razones de sustentabilidad ambiental, económica y energética. Y puede ser un número significativo a nivel país en construcción porque genera nuevas formas de trabajar, de construir y se generan conocimientos, y por otro lado una nueva industria.

Además se ha generado un conocimiento nuevo y eso es lo que se va a desarrollar. Hay mucho más empuje por construir nuevos productos de ingeniería forestal, eso sí se va a empezar a ver quizá lentamente pero con más fuerza de lo que se vio en los últimos años cuando hubo más voluntad que hechos.

Si hay buen clima de inversiones o un buen nivel de actividad económica, suceden muchas cosas a la vez.

Hay que recordar que el sector forestal funciona como un ahorro de inversión y se dispara en los momentos de mucha o escasa actividad, y ha funcionado así. Cuando aparecen las plantas de celulosa en Uruguay fue un momento de caída y eso porque estaba el ahorro previo de los bosques. Cuando tenemos la riqueza de los bosques podemos planificar o disparar que se generen eventos productivos importantes.

Si el marco económico y social es mejor se dispara más rápido y suceden más iniciativas.

Fuente: Todo Campo
0

Comercio Exterior, Economía, Noticias
El sector forestal sufrió en 2019 por una caída en los precios internacionales de la celulosa y porque China – un importante mercado- redujo su demanda por madera sólida.

En tanto, 2020 comenzó con la misma tónica, pero se prevé que la tendencia cambie en marzo, cuando se espera aumentos en los precios. Ese panorama, teniendo como marco la confirmación de la instalación de una segunda planta de celulosa de UPM en el país, establece en el sector un sabor agridulce, considerando además que las proyecciones mundiales de producción y demanda de la celulosa son alentadoras.
 
En 2019 las exportaciones del sector mostraron una retracción de 7% interanual, de enero a setiembre, según se informó en el Anuario de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP).

Las exportaciones de productos forestales estuvieron en el eje de US$ 1.907 millones al cierre de 2019, de los cuales US$ 1.520 corresponden a pulpa de celulosa.

Por su parte, las importaciones sufrieron una caída en casi todos los rubros, hasta situarse en US$ 166 millones, es decir, 7% menos que en 2018.

Carlos Faroppa, presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), destacó en 2019 cerró con una caída en algunas exportaciones del sector forestal, sobre todo en madera aserrada y en madera de rodillo de pino.
 
En diálogo con El Observador, sostuvo que si bien la venta de celulosa se mantuvo estable, los precios sufrieron una baja y, por lo tanto, el monto que ingresó al sector forestal fue menor.

La devaluación de la moneda China y de la de Nueva Zelanda -un importante competidor para Uruguay fueron otros factores que también jugaron en contra, dado que el gigante asiático perdió un mercado y, por ende, perdió oportunidades comerciales.
 
«Todo eso pasó durante el segundo semestre de 2019, y 2020 comienza con la misma tónica», afirmó.

De todas maneras, aseguró, se esperan novedades y cambios de tendencia en marzo.

El arranque de año coincide en los niveles de precios y niveles de oferta. «La caída de China fue importante, tanto en exportaciones de madera como en la baja de los precios», señaló.
 
Según Opypa, para 2020 las perspectivas son más inciertas, no solo por el mayor plazo, sino porque están cambiando las condiciones del mercado. El documento señaló que, por un lado, el precio de la celulosa no muestra signos de detener su caída, pese a la recuperación de la producción de papel y productos de China.

 «Lo que pasó fue que en celulosa hubo una caída de precios por sobrestock, principalmente de Brasil, y al ir desapareciendo ese sobrestock confiamos en que los precios se normalicen para más adelante», comentó.

La llegada de UPM II La noticia más relevante de 2019 para el sector forestal fue la confirmación por parte de UPM de la construcción de su segunda planta de producción de celulosa en Uruguay, que tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas, similar a lo producido por las dos plantas que ya se encuentran en el país, destacó Opypa.
 
Faroppa opinó que la tercera industria de celulosa es un proyecto a largo plazo «que no modifica los objetivos, no modificará los proyectos, simplemente cuando esté construida y en funcionamiento ahí se encontrarán con una coyuntura de precios y mercados que va a ser distinta a la de hoy probablemente», señaló.

Añadió que «no habrá modificaciones» en la producción mundial, porque «probablemente alguna planta antigua deje de producir y así se reacomodarán las producciones».

De todas formas, la producción y la demanda por celulosa «es creciente y va a seguir siendo así», afirmó.

Manuela García Pintos
Fuente: Agropecuario (El Observador)
0

Comercio Exterior, Economía
El impacto de la inversión extranjera directa y los cambios en frigoríficos y forestales.

Las empresas extranjeras que están instaladas en Uruguay han contribuido a una mayor diversificación de la canasta exportadora y la Inversión Extranjera Directa (IED) que ha recibido el país se ha visto reflejada en el cambio del patrón exportador de Uruguay, tanto en productos vendidos al exterior como en los destinos.

Así lo afirmó un informe de la agencia del gobierno Uruguay XXI que analiza la incidencia de la IED y estudia el comportamiento de las empresas extranjeras exportadoras.

Entre otras cosas, la investigación evaluó cuánto representaron las ventas de dichas empresas en el total exportado, qué tipo de bienes y servicios vendieron, a qué mercados y qué tan importante fue su aporte en la diversificación de destinos de exportación.

Como principal conclusión, el informe sostiene que Uruguay recibió un «boom de IED en los últimos 20 años», lo que llevó a que mientras que en el 2003 las firmas extranjeras tenían una participación del 24% en las exportaciones de bienes, en 2018 esa cifra subió al 70%.

En concreto, según Uruguay XXI, entre 2008 y 2018, el país se convirtió en un importante receptor de IED dado que alcanzó en promedio el 5% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra se ubicó solo por debajo de Chile y Costa Rica, y por encima del promedio de la región.

Asimismo, el informe destacó que la IED que recibió el país tuvo un «importante crecimiento» respecto a una década atrás, cuando entre 1997 y 2007 la IED en Uruguay representaba solamente el 3% del PIB.

Entre 2003 y 2018, las exportaciones del país se cuadruplicaron, principalmente por una mayor dinámica de las exportaciones de origen de capital extranjero que crecieron a una tasa promedio anual del 18%, mientras que las de origen nacional crecieron a una tasa del 3% promedio.

La investigación destacó que si bien la entrada de capitales extranjeros a Uruguay se dio «en forma generalizada y transversal» en la mayoría de los sectores que venden al exterior, el forestal y la industria frigorífica fueron los rubros que más incidencia tuvieron en el proceso de extranjerización de las exportaciones de bienes.

Al analizar a qué país pertenecen las empresas que exportaron desde Uruguay, el informe oficial destacó que las provenientes de Europa son las que más aumentaron su participación a lo largo del período, en detrimento de las exportaciones de origen nacional.

La participación de empresas argentinas se mantuvo relativamente estable y la participación de compañías brasileñas aumentó, principalmente en 2007, a partir de la compra de alguno de los frigoríficos más importantes del país.

Cuando se evalúa la composición de los seis principales productos de la canasta exportadora entre 2003 y 2018, se ve un cambio «sustancial». Las exportaciones de arroz, lana y tejidos, cueros y productos del mar perdieron participación, mientras se dio un impulso de productos como la celulosa y la soja.

«Si bien en 2003 ya se exportaba madera, en 2018 la importancia del producto aumentó de manera considerable, mostrando junto a la celulosa el vertiginoso crecimiento del sector forestal», destacó el informe de Uruguay XXI.

Al profundizar en las características de la IED que recibió Uruguay, se menciona que los dos sectores que más inversión recibieron en el período son la industria frigorífica y el forestal, que representan en conjunto más del 40% de las exportaciones uruguayas.

Las inversiones asociadas a las plantas de celulosa (de UPM y Montes del Plata), así como en la industria frigorífica y en la agricultura, fueron las determinantes para explicar los impactos de capitales extranjeros en el actual patrón exportador.

«La IED recibida en esos sectores se produjo bajo dos modalidades diferentes», indicó el informe. Por un lado, la industria frigorífica se caracterizó por dinámicas de estrategia corporativa en la que se originaron fusiones, combinaciones y adquisiciones de otras compañías o activos. Por otro lado, en el sector forestal las inversiones se produjeron a través de «proyectos greenfield» (a cielo abierto) gracias a una ley que generó incentivos para la inversión en la primera etapa de la cadena.

En el total de las dos industrias, «el 80% de las ventas corresponden a empresas extranjeras instaladas en el país», señaló la investigación.
En 2018 fueron 162 las empresas extranjeras que exportaron (la mayoría de gran porte o de tamaño mediano), esto significa el 21% del total de las empresas exportadoras. En relación al origen del capital, las empresas brasileñas instaladas en Uruguay son las que presentaron mayores valores exportados (con fuerte presencia de frigoríficos).

En orden de relevancia le siguen otros países como Suecia, Estados Unidos y Finlandia, que en conjunto representan el 42% de las exportaciones. En tanto, Argentina explica el 7% a pesar de ser el país que presenta mayor cantidad de empresas.

Las exportaciones de las empresas extranjeras alcanzaron US$ 6.305 millones en 2018 y se concentraron principalmente en cinco productos: celulosa, carne bovina, concentrado de bebidas, soja y arroz. 

Las exportaciones en 2018 de las empresas del exterior sumaron US$ 6.305 millones.

Fuente: El País
0

Comercio Exterior, Eventos, Noticias
Montecon analizó los desafíos del sector forestal durante desayuno de trabajo

En línea con su objetivo de ofrecer servicios ajustados a las especificidades de cada sector y respuestas concretas a las necesidades que surgen junto a nuevos proyectos y desafíos, Montecon invitó a los principales actores vinculados a la industria forestal para compartir un nuevo desayuno de ideas.

La iniciativa comenzó con un encuentro dedicado al sector farmacéutico y es parte de una estrategia que lleva adelante el principal operador de las áreas públicas, tanto para contenedores como para carga general y carga proyectos, para mantenerse siempre cerca de sus clientes. Así lo explicó Juan Olascoaga, gerente General de Montecon y director de NODUS.

“Grupo NODUS estuvo desde siempre muy vinculado al área forestal.  Montecon tiene un perfil de intentar estar siempre muy cerca de los clientes, de tratar de entender sus necesidades y satisfacerlas. Es por ello que comenzamos a implementar estas instancias. Con la industria forestal queremos acompañar un sector que es relevante para la economía del país, ya que representa el 20% de las exportaciones, y en particular para el movimiento del Puerto de Montevideo”, mencionó.

Transformación de la era digital
 
Durante el encuentro, el gerente Comercial de Montecon, Julio Branda, presentó los principales avances en tecnología, infraestructura e innovación que ha tenido la compañía para sumarse a la transformación de la era digital.

Las plataformas que brindan atención al cliente, durante las 24 horas, desde distintos dispositivos y tecnología Blockchain fueron algunos de los ejemplos mencionados por Branda durante la jornada.

En referencia al sector forestal especialmente, el gerente Comercial señaló varias características del servicio que brinda Montecon a sus clientes en beneficio de las empresas con las que opera, como pagos web y online, flexibilidad comercial, una línea ejecutiva de atención personalizada y la posibilidad de efectuar ingresos nocturnos al puerto con habilitación preferencial, que pueden significar una importante solución para evitar superposiciones de horarios para entregas de cargas.

Industria forestal
El presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), Carlos Faroppa, invitado especialmente a este evento, agradeció la oportunidad y resaltó la importancia de la instancia para reflexionar e intercambiar  ideas sobre los desafíos y oportunidades que presenta el sector.

“Uruguay tiene dos características importantes: todos los bosques que están en la exportación son certificados y en lo que hace al pino todos los bosques están podados, una característica no menor a  nivel mundial. Ningún país en el mundo tiene sus bosques de pinos tan manejados o podados como los nuestros y eso nos abre los mercados al mundo”, destacó Faroppa.

Según señaló, la industria forestal en 2018 representó el primer rubro de exportación del país y ha logrado captar inversiones “muy interesantes”. Ha pasado de ser “casi inexistentes” a tener una proyección actual “de 9.000 millones de dólares con los nuevos proyectos” y los empleos han acompañado el crecimiento.

“Tenemos porcentajes de exportación propios de un país forestal, similares a Finlandia. Si bien todavía nos falta, es posible que en 2035 estemos duplicando el volumen de exportaciones sin aumentar las áreas de trabajo, simplemente por valor agregado. La clave está en agregar valor y distribuir mejor la canasta de productos”, manifestó.

Fuente: Lared21
0

Comercio Exterior, Economía, Noticias
La celulosa no tiene aranceles ni barrera de acceso a los mercados, una “ventaja” en los tiempos actuales de disputa comercial, sostuvo ayer el economista de CPA, Alfonso Capurro.

En estos momentos en todo el mundo quienes quieren hacer negocios -tanto gobiernos como privados- están atentos a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, porque los coletazos de la disputa afectan a prácticamente todos los sectores y países. Sin embargo, según explicó ayer el economista de CPA, Alfonso Capurro, hay un sector productivo que escapa a eso y en donde Uruguay tiene una oportunidad de consolidar su crecimiento: el forestal.

“Es un bien intermedio, sin aranceles, (entonces) queda por fuera de todos los problemas que hay en el comercio mundial por la guerra (entre las dos principales potencias). No tener aranceles ni barreras de acceso a los mercados hoy es una ventaja importante”, sostuvo ayer al participar de un panel en el marco del II Foro de Inversión Europea en Uruguay.

El analista repasó que el año pasado el sector forestal se transformó en el principal producto de exportación de Uruguay, desplazando a la carne. Incluso las perspectivas hacia adelante son de “consolidar” ese rol dentro de la economía, ya que desde 2023 cuando esté a pleno la nueva planta de celulosa de UPM en Pueblo Centenario (Durazno) se llegará a producir 3.000 millones de toneladas.
“Deberá subir mucho (el precio internacional de) la carne para competir” por el primer puesto del ranking exportador, señaló Capurro.

En esa línea, Javier Solari, vicepresidente de Proyecto y Logística de UPM, dijo al participar del panel que la cadena de la celulosa “es básicamente rural” y tiene como mayor potencial que “no puede prenderse y apagarse en función de cómo están las condiciones económicas”. Esto, según explicó, refiere a que “producimos un bien intermedio que puede darle estabilidad a una cadena, porque si el mercado (global) cae la celulosa puede caer algo de precio, pero no va a caer tanto la demanda”, como sí pasa con otros commodities.

En ese sentido, Solari detalló que “la demanda de celulosa aumenta” en el mundo, pese a que “el papel está en jaque”. Esto se da porque la población tiene cada vez mayor expectativa de vida y los adultos mayores suelen consumir productos derivados.

También porque hay un crecimiento de la clase media y de la urbanización, fenómenos que asociados con la cada vez mayor penetración de los productos electrónicos hacen que se consuma más papel y cartón -en forma de empaquetado, entre otros-.

Tanto Capurro como el ejecutivo de UPM y jerarcas del gobierno que participaron del evento, destacaron la inversión de la empresa de celulosa finlandesa en una zona poco desarrollada del interior del país.

El analista de CPA señaló que la nueva planta sumará dos puntos porcentuales al PIB, pero resaltó que “es distinto lo que valen esos dos puntos en la zona que se instalará”. Indicó que “los salarios en el interior van a parar al almacén y a distintos servicios”.
“Invertir en el interior es una apuesta para ser más eficientes en el transporte y ser más competitivos. Un ferrocarril conectado al puerto de Montevideo es importante” no solo para UPM sino también para otros sectores productivos, subrayó Solari.

También integró el panel Alejandro Ruibal, director de la constructora Saceem, que integra el Grupo Vía Central que se encargará a través del sistema de Participación Público-Privada (PPP) de la construcción del ferrocarril que conectará Paso de los Toros (localidad cercana a la nueva planta de UPM) con Montevideo.

Este proyecto “levanta el nivel de las vías con durmientes de hormigón y rieles soldados”, sumado a que “hay un montón de obras asociadas al ferrocarril como refuerzo de puentes y construcción de viaductos”.

Capurro apuntó que lograr un sistema de transporte multimodal eficiente puede tener derrames en el resto de la economía. “Los combustibles en Uruguay no son baratos y para las cadenas logísticas eso es una restricción cuando los precios (internacionales) bajan, como pasó con la soja o el arroz. Con un sistema de transporte eficiente podrían mejorar la rentabilidad”, explicó.

Por otra parte, el economista de CPA se refirió al esquema de exoneraciones al que accedió UPM y sostuvo que es un diferencial de Uruguay “no discriminar entre empresas locales y extranjeras” al brindar beneficios. A su vez, aclaró que si bien desarrollará su actividad en régimen de zona franca (exonerada de impuestos) habrá aportes a la recaudación a través de toda la cadena de servicios que activará.

“Hay que destacar que la cadena forestal paga por hectárea US$ 300, superior a las producciones alternativas. Este proyecto genera recaudación genuina y es mejor que el escenario contrafáctico”, sentenció el vicepresidente de Proyecto y Logística de UPM.

Fuente: El País

0

es_ESSpanish