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Incendios Forestales
Por sexto verano consecutivo, las empresas socias de SPF, con la coordinación de ésta, implementarán el Sistema de Protección Contra Incendios Forestales, compartiendo costos entre todas ellas, y con un plan técnico en común.

El sistema, de alcance nacional, involucra a la mayoría de las empresas del sector forestal, protegiendo un área de casi 800.000 hectáreas efectivas, de bosques implantados.

El objetivo es hacer una detección lo más temprana posible, de cualquier fuego que signifique amenaza a las plantaciones protegidas, y detectado éste, un ataque rápido y contundente, de primera respuesta, que impida la propagación. Para ello es necesario contar con recursos siempre disponibles, y a una distancia que permita la llegada en menos de 45 minutos a las zonas más alejadas.

Los pilares fundamentales del sistema son:

– Prevención
– Detección
– Coordinación y Despacho
– Combate

Para la prevención se realizan acciones de comunicación de diverso tipo (encabezadas por una campaña de difusión radial), con el objetivo de hacer conocer tanto al sector forestal, como a la población en general, los riesgos presentes y las formas de evitar siniestros.

La detección se desarrolla en las zonas forestales de todo el territorio nacional, con:

– Seis aviones que recorren hasta tres veces por día (dependiendo del Índice de Riesgo de Incendios Forestales – IRIF), rutas aéreas predeterminadas, de una extensión total de más de 2.600 kilómetros.
– Quince torres de detección que se mantienen operativas todo el año, y cubren el norte de Tacuarembó y Rivera.

Adicionalmente, a todas aquellas personas que detecten focos, se solicita que los reporten mediante WhatsApp, al 098 BOSQUE (267783).

La coordinación y despacho de recursos, se hacen desde Oficinas especializadas, ubicadas en cada una de las Bases de Operación. Tales Oficinas son las encargadas de calcular diariamente y para cada zona, el IRIF que se utiliza para programar los vuelos de detección, recibir los informes de quienes hacen esa tarea, y despachar, en caso de que corresponda, las Brigadas Helitransportadas u otros recursos disponibles.

Una Central que coordina las Torres de Detección ubicadas en el Norte, gestiona los reportes de focos que recibe cubriendo esa zona, para que también protegerla con los recursos de combate.

El combate de incendios se realiza cuando los mismos son detectados dentro o próximos a predios forestales protegidos, y significan una amenaza para los mismos.

Para la extinción, se emplean helicópteros adaptados para esa tarea, que disponen de un helibalde para esparcir agua más agentes tensioactivos, y transportan una dotación de brigadistas forestales, encargada del combate en tierra.

Estos equipos se encuentran activos todos los días del período (15 de diciembre – 31 de marzo), en tres bases de operación, ubicadas en las ciudades de José Pedro Varela, Tacuarembó y Ruta 3, próximo a paraje Andresito (Río Negro).

Todas las operaciones se realizan siguiendo procedimientos y protocolos establecidos, dónde la seguridad operacional ocupa un lugar primordial.

El trabajo desarrollado entre las empresas asociadas (que incluye el intercambio de información, manejo de recursos de combate y cuadrillas a la orden), permite que en caso de emergencia, se coordinan estos entre las más próximas al suceso, facilitando un ataque conjunto que minimiza daños y evita la propagación.

El sistema se subdivide en tres grupos diferenciados por su ubicación geográfica, que son coordinados por técnicos de las empresas integrantes del mismo y por un coordinador dependiente de la Sociedad de Productores Forestales, responsable de la puesta en marcha del Plan de Protección.

Lo invitamos a participar del sistema asociándose a la Sociedad de Productores Forestales (requisito excluyente), con la cual puede contactarse a los teléfonos 2914 6220 ó 21, o a las direcciones electrónicas: spf@spf.com.uy o rafael.sosa@spf.com.uy.

Criterios y plazos de inclusión de superficies en Plan de Protección contra Incendios Forestales

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Comercio Exterior, Economía, Noticias
La celulosa no tiene aranceles ni barrera de acceso a los mercados, una “ventaja” en los tiempos actuales de disputa comercial, sostuvo ayer el economista de CPA, Alfonso Capurro.

En estos momentos en todo el mundo quienes quieren hacer negocios -tanto gobiernos como privados- están atentos a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, porque los coletazos de la disputa afectan a prácticamente todos los sectores y países. Sin embargo, según explicó ayer el economista de CPA, Alfonso Capurro, hay un sector productivo que escapa a eso y en donde Uruguay tiene una oportunidad de consolidar su crecimiento: el forestal.

“Es un bien intermedio, sin aranceles, (entonces) queda por fuera de todos los problemas que hay en el comercio mundial por la guerra (entre las dos principales potencias). No tener aranceles ni barreras de acceso a los mercados hoy es una ventaja importante”, sostuvo ayer al participar de un panel en el marco del II Foro de Inversión Europea en Uruguay.

El analista repasó que el año pasado el sector forestal se transformó en el principal producto de exportación de Uruguay, desplazando a la carne. Incluso las perspectivas hacia adelante son de “consolidar” ese rol dentro de la economía, ya que desde 2023 cuando esté a pleno la nueva planta de celulosa de UPM en Pueblo Centenario (Durazno) se llegará a producir 3.000 millones de toneladas.
“Deberá subir mucho (el precio internacional de) la carne para competir” por el primer puesto del ranking exportador, señaló Capurro.

En esa línea, Javier Solari, vicepresidente de Proyecto y Logística de UPM, dijo al participar del panel que la cadena de la celulosa “es básicamente rural” y tiene como mayor potencial que “no puede prenderse y apagarse en función de cómo están las condiciones económicas”. Esto, según explicó, refiere a que “producimos un bien intermedio que puede darle estabilidad a una cadena, porque si el mercado (global) cae la celulosa puede caer algo de precio, pero no va a caer tanto la demanda”, como sí pasa con otros commodities.

En ese sentido, Solari detalló que “la demanda de celulosa aumenta” en el mundo, pese a que “el papel está en jaque”. Esto se da porque la población tiene cada vez mayor expectativa de vida y los adultos mayores suelen consumir productos derivados.

También porque hay un crecimiento de la clase media y de la urbanización, fenómenos que asociados con la cada vez mayor penetración de los productos electrónicos hacen que se consuma más papel y cartón -en forma de empaquetado, entre otros-.

Tanto Capurro como el ejecutivo de UPM y jerarcas del gobierno que participaron del evento, destacaron la inversión de la empresa de celulosa finlandesa en una zona poco desarrollada del interior del país.

El analista de CPA señaló que la nueva planta sumará dos puntos porcentuales al PIB, pero resaltó que “es distinto lo que valen esos dos puntos en la zona que se instalará”. Indicó que “los salarios en el interior van a parar al almacén y a distintos servicios”.
“Invertir en el interior es una apuesta para ser más eficientes en el transporte y ser más competitivos. Un ferrocarril conectado al puerto de Montevideo es importante” no solo para UPM sino también para otros sectores productivos, subrayó Solari.

También integró el panel Alejandro Ruibal, director de la constructora Saceem, que integra el Grupo Vía Central que se encargará a través del sistema de Participación Público-Privada (PPP) de la construcción del ferrocarril que conectará Paso de los Toros (localidad cercana a la nueva planta de UPM) con Montevideo.

Este proyecto “levanta el nivel de las vías con durmientes de hormigón y rieles soldados”, sumado a que “hay un montón de obras asociadas al ferrocarril como refuerzo de puentes y construcción de viaductos”.

Capurro apuntó que lograr un sistema de transporte multimodal eficiente puede tener derrames en el resto de la economía. “Los combustibles en Uruguay no son baratos y para las cadenas logísticas eso es una restricción cuando los precios (internacionales) bajan, como pasó con la soja o el arroz. Con un sistema de transporte eficiente podrían mejorar la rentabilidad”, explicó.

Por otra parte, el economista de CPA se refirió al esquema de exoneraciones al que accedió UPM y sostuvo que es un diferencial de Uruguay “no discriminar entre empresas locales y extranjeras” al brindar beneficios. A su vez, aclaró que si bien desarrollará su actividad en régimen de zona franca (exonerada de impuestos) habrá aportes a la recaudación a través de toda la cadena de servicios que activará.

“Hay que destacar que la cadena forestal paga por hectárea US$ 300, superior a las producciones alternativas. Este proyecto genera recaudación genuina y es mejor que el escenario contrafáctico”, sentenció el vicepresidente de Proyecto y Logística de UPM.

Fuente: El País

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Economía, Noticias
Así lo aseguró el presidente de la Sociedad de Productores Forestales, Carlos Faroppa, en el marco del evento “El desafío de conquistar mercados y mantenerlos” organizado por la Cámara de Industrias. Faroppa resaltó que los “sellos de calidad” hacen el sector forestal más competitivo hacia el exterior, mientras que el LATU significa un gran apoyo para otros rubros como: alimentos, inteligencia artificial, lana y lácteos.

El miércoles, la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), organizó el evento “El desafío de conquistar mercados y mantenerlos”.

De esta manera, representantes de seis sectores distintos discursaron sobre su rubro particular, así como sobre los desafíos a los que se enfrentan en la apertura hacia nuevos mercados.

Sector por sector

El primero en hacer uso de la palabra fue Carlos Faroppa, presidente de la Sociedad de Productores Forestales.
 
Según manifestó, Uruguay es el país con mayor área de bosques certificados a nivel mundial, con un 94%. Además, resaltó que el país es el único en América Latina cuyos bosques nativos están protegidos, y también el único que poda sus árboles en su totalidad.

Estos aspectos configuran “sellos de calidad diferencial” que hacen de Uruguay un país más competitivo respecto a otros similares. “Vamos a un sistema de la competitividad por calidad, iremos ajustándonos a demandas específicas y eso será el diferencial”, añadió el ingeniero agrónomo.

Así, estimó que el sector forestal duplicará sus exportaciones en los próximos diez años, gracias al aumento de sus capacidades de innovación, de desarrollo, y de investigación.

Nota de Crónicas. Ver noticia completa
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