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Economía



Ing. Agr. Nicolás Lussich.


La forestación es uno de los sectores más dinámicos de la economía. En los últimos tiempos se ha desplegado con mayor éxito el subsector de producción de madera para celulosa, que tiene a UPM y a Montes del Plata como actores principales.


Contrariamente, el subsector vinculado a la producción de madera física (la que no se altera químicamente y mantiene sus propiedades estructurales) ha tenido más dificultades. La producción de tableros contrachapados (a partir del debobinado de troncos) y madera aserrada, enfrenta restricciones de mercado y costos locales elevados que no ayudan a la actividad industrial. Grandes proyectos para instalar plantas industriales en estos rubros, configurados en su momento por la estadounidense Weyerhaeuser, quedaron acotados a una sola planta, que se vendió recientemente a un grupo liderado por el banco brasileño BTG Pactual, junto con una importante área de bosques. Urupanel -la otra empresa de tableros-quedó por el camino. El número de aserraderos cayó, si bien se han incorporado algunos nuevos de mayor escala y eficiencia (caso de Frutifor).


En la base forestal de este subsector, las dificultades de desarrollo industrial implican que la madera en pie tenga una salida trabajosa y de poco o nulo margen. En especial ha sido difícil la comercialización de pinos, pues los montes de esta especie están mayoritariamente en el norte, lejos de los puertos, por lo que los costos de fletes (altísimos en Uruguay) los dejan fuera de precio. Aun así, ante la oportunidad de concretar ventas y pensando en replantar áreas con Eucaliptus, recientemente se han vendido importantes volúmenes de pino a China, potente demandante también de estos productos.


Desafíos similares enfrentan las colocaciones de Eucaliptus grandis para debobinado o aserrío. Las exportaciones en este caso han sido menores y hay empresas con buena experiencia en procesamiento y trayectoria comercial, pero se prevé que la oferta aumente paulatinamente a volúmenes mucho mayores. A diferencia de los destinados a celulosa, estos Eucaliptus son conducidos para que los árboles tengan diámetros mucho mayores, con podas y raleos acordes, lo que permite producir madera sin nudos, con propiedades adecuadas para construcción, mueblería y apariencia (revestimientos).


A pesar de este panorama difícil, hay algunos síntomas de mayor dinámica en el escenario de la producción de madera física. Por un lado, la decisión del fondo de la Universidad de Harvard de desprenderse de sus activos forestales (mayoritariamente de Eucaliptus para aserrío) concitó interés de diversos actores para comprarlos; finalmente fueron adquiridos por las AFAPs, a través de un nuevo fideicomiso estructurado por Agroempresa Forestal. Esta firma ya tenía en funcionamiento otros tres fideicomisos con fondos de AFAPs, de manera que acumula una superficie de más de 100.000 hectáreas, con una inversión acumulada de más de U$S 600 millones (ver cuadro). La valuación de los activos generó discusiones en el sector, atento a las dificultades de mercado descriptas para estos productos, especulándose que se habría pagado un precio exagerado. Desde la empresa se informó que hubo una valuación independiente, de la consultora brasileña BM2C, que estableció un valor 5% inferior al efectivamente pagado.


Según el director de Agropempresa Forestal, Francisco Bonino, el escenario para estas inversiones es positivo a largo plazo. “La madera de Eucaliptus de buena calidad se vende en Uruguay a precios iguales o superiores a Nueva Zelanda. En el caso del pino, efectivamente hay dificultades, pero el proyecto plantea ciclos largos y -eventualmente- replantar con Eucaliptus”, explicó en Radio Carve.


El Ferrocarril Central puede facilitar los negocios de los montes más alejados, al abaratar fletes. Por otra parte, Agroempresa Forestal está desarrollando convenios de largo plazo con compradores chinos, para establecer volúmenes de venta estables y de mayor escala.


Aunque pueda llamar la atención, la exportación de madera en bruto (troncos) conlleva desafíos logísticos similares o incluso mayores a productos aparentemente más delicados, como carnes o lácteos. Estos troncos valen si llegan con alta humedad (verdes) a destino, de lo contrario, la capacidad de los compradores (chinos, vietnamitas) para trabajarlos y procesarlos se dificulta, lo que puede interrumpir las ventas.


Para mantener la humedad de los troncos la cadena logística tiene que estar muy bien aceitada. Hasta ahora se han exportado dentro de contenedores, lo que ayuda, aprovechando los “retornos” de las importaciones. Si se piensa en mayores volúmenes, el número de contenedores puede ser una limitación; se precisarían acopio con riego para mantener la humedad, bodegas especiales, etc. Ya hay empresas uruguayas con experiencia, pero a escalas menores. Los negocios de Agroempresa Forestal son más ambiciosos y seguramente exigirán inversiones importantes.


Los fideicomisos previos de la firma han tenido suerte dispar. El primero ingresó al mercado con precios de la tierra relativamente elevados, lo que ha implicado ciertas pérdidas en la medida que el precio se ha moderado en los últimos años. Con los siguientes fondos este efecto se atenúa y se generaron márgenes positivos.


En opinión de algunos analistas y actores del mercado, la tierra forestal en Uruguay habría llegado a un aparente “piso” de precio y se está configurando un escenario más propicio para retomar inversiones. A esto ayuda la decisión de la Reserva Federal de EEUU de mantener la tasa de interés, cuando la expectativa previa era de que ésta aumentara. En este contexto, algunos grupos chilenos, entre otros, han mostrado renovado interés en invertir.


En cualquier caso, hay dos factores clave que condicionan las proyecciones. Por un lado -claro está- los mercados: Uruguay ha hecho muy poco para abrir mercados nuevos para los productos de madera y en el Mercosur Brasil es un gran productor, de manera que el mercado regional no es una opción atractiva. Es necesario generar esos espacios y China es un socio clave (gráfico), lo mismo Vietnam e Indonesia, donde se han colocado interesantes volúmenes de madera aserrada. Pero sin acceso preferencial y con distancias que juegan en contra, Uruguay pagará -seguramente- un sobrecosto.


Esto no lo entienden los sindicatos del sector y aquí surge el otro factor. En estos días el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera y Afines (SOIMA) está movilizándose, con paros y asambleas, reclamando mejoras salariales y en las condiciones de trabajo. Sin mayores consideraciones de productividad o circunstancias de mercado que atraviesen las empresas, los sindicatos plantean aspiraciones que, en muchos casos, no son sostenibles, lo que termina costando empleos. No es el único factor, pero la falta de consideración de la parte sindical no ayuda a sostener empresas industriales forestales que pueden ser importantes como generadoras de empleo. El caso de Urupanel fue un lamentable ejemplo.


Si no hay cambios en la política laboral y si no se avanza en una política comercial más dinámica, será difícil concretar la aspiración de un desarrollo industrial con alto valor agregado, en la madera u otros rubros. Todos estos riesgos están presentes en las recientes inversiones. Las oportunidades están, pero hay que concretarlas.


Las plantas de celulosa son claves porque parte de la madera de los bosques para aserrío, va de todas formas para celulosa (las puntas, raleos, etc.). Pero si no mejora la competitividad para la madera sólida, irá para celulosa más madera de la pensada.

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Economía


El sector forestal “ha continuado su crecimiento” y el año pasado “estuvimos en el primer lugar de exportaciones del país”, lo que “nos dio más visibilidad de la que ya teníamos”, dijo a la revista Forestal el presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPF) del Uruguay, Ing. Agr. Carlos Faroppa.

Entrevistado por María José Fermi para la publicación oficial de la gremial, afirmó que “el sector está para crecer más”.

Faroppa –que realizó estudios de especialización en Suecia, Italia, Finlandia y Perú– ha asesorado, diseñado, ejecutado y dirigido proyectos de plantación, replantación, cosecha y ordenamiento forestal para empresas y organizaciones uruguayas y multinacionales.

Celulosa y madera sólida

“Básicamente, tenemos dos cadenas productivas (en el sector): la celulósica y la de madera sólida”, manifestó Faroppa, un agrónomo de orientación forestal recibido en la Facultad de Agronomía (FAGRO) de la Universidad de la República (UdelaR).

Respecto de la celulósica, dijo que “está bien montada y funciona muy bien en toda la cadena en cuanto a regulaciones, precios, capacidades laborales e industriales, y tiene la posibilidad de crecer”.

Acerca de la cadena de madera sólida, expresó en la revista Forestal que “es la de aserraderos y tableros, donde todavía tenemos bastantes desafíos por enfrentar. Tenemos una oferta de madera mayor de la que podemos industrializar y por eso exportamos madera en trozas”.

Convertir un residuo en materia prima

El Ing. Agr. Carlos Faroppa sostuvo que “el desafío está en dar un paso más hacia la bioeconomía y una economía forestal circular, aprovechando todo lo referido a los productos secundarios forestales”.

Puso como ejemplo a “los chips, el aserrín o la corteza”, productos a los que “deberíamos darles valor en la industria de la generación de energía o biocombustible”.

“Se trata de la transformación de lo que es un residuo” en “un producto con valor como materia prima para otra producción”, explicó.

Definiciones

En un estudio publicado por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), la bioeconomía es definida y caracterizada de este modo:

“a) una economía basada en el consumo y la producción de bienes y servicios derivados del uso directo y la transformación sostenibles de recursos biológicos, incluyendo los desechos de biomasa generados en los procesos de transformación, producción y consumo;

b) aprovechando el conocimiento de los sistemas, principios y procesos, y

c) las tecnologías aplicables al conocimiento y transformación de los recursos biológicos y a la emulación de procesos y principios biológicos.”

En el documento –titulado “Bioeconomía en América Latina y el Caribe. Contexto global y regional, y perspectivas”– se mencionan “tres ejemplos de recursos biológicos que pueden servir de base para el desarrollo de estrategias nacionales y regionales de bioeconomía: la biodiversidad (incluida la agrobiodiversidad), especialmente en países megadiversos y con ecosistemas únicos; la capacidad para producir biomasa para diversos usos, además de alimentos; y la disponibilidad de desechos agrícolas y agroindustriales.

En Uruguay, el gobierno ha definido a la bioeconomía como “clave del desarrollo productivo” y ha indicado que “busca potenciar los recursos forestales del país a fin de aprovechar las oportunidades del sector, diversificando los productos e impulsando el desarrollo local” (en librillo editado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto –OPP–, serie “El futuro en desarrollo”, Año 4, Nº 10, agosto de 2018).

Por su parte, el concepto central de la economía circular es “producir-usar-reutilizar”, en oposición al paradigma actualmente predominante: “producir-usar-tirar”.

Con esta premisa funciona en nuestro país el Proyecto BioValor, que articulan y ejecutan los ministerios de Industria, Energía y Minería (mediante la Dirección Nacional de Energía); Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (a través de la Dirección Nacional de Medio Ambiente); y Ganadería, Agricultura y Pesca.

“Generando valor con residuos agro-industriales” es la consigna central de BioValor y su objetivo es “inspirar, dinamizar y activar a la comunidad para impulsar la transición hacia la Economía Circular en Uruguay y la región”, integrando el trabajo entre el gobierno, la academia y “actores clave”, se señala en el sitio web del Proyecto (http://biovalor.gub.uy/).

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Economía



La cadena forestal -incluyendo la celulosa-es hoy el rubro de bienes que le genera más divisas a la economía uruguaya por su comercio exterior (US$ 1.660 millones en 2018). Sin embargo, un nicho relevante de ese sector -la madera gruesa de mayor diámetro y valor- no puede explotar su potencial, producto de la incapacidad de industrias y aserraderos para absorber las cosechas de pinos y eucaliptos que levanta el país cada año, y que continuarán en ascenso con el devenir del tiempo.

El año pasado, Uruguay exportó un récord de 1,95 millones de metros cúbicos de pino grueso en rolos. La mala noticia fue el precio recibido por esa materia prima para las expectativas previas que tenían los productores que apostaron a implantar esa variedad hace más de una década. El m3 de pino cotiza en los mercados internacionales entre US$ 60 y US$ 70, y el eucaliptos entre US$ 40 y US$ 50 por m3.

No obstante, al productor uruguayo le termina quedando entre US$ 2 a US$ 6 por m3. Eso por la fuerte incidencia que tienen los fletes de la madera hasta los puertos, dado que la mayoría de esos bosques está en zona alejadas como Rivera o Cerro Largo, explicó el gerente general de la consultora forestal Pike, Álvaro Pérez del Castillo. 

Al pino hay que agregarle unos 200 mil m3 de eucaliptos grueso en rolos que también partió rumbo al sureste asiático (básicamente China) en 2018. En este caso, hay una restricción logística para transportar un volumen mayor porque este tipo de madera requiere cuidados especiales (evitar que se raje o se seque), por lo que debe transportarse en contenedores o bodegas. La alternativa para procesar esa madera gruesa pasa por el chipeado.

Actualmente en Uruguay hay cerca de 900 mil hectáreas forestadas, con volumen de extracción de madera que unos 16 millones de m3 al cierre de 2017, según datos de DIEA.

La celulosa, otro negocio

La pregunta natural que subyace es por qué Uruguay no aprovecha a volcar esa madera a la dos plantas de celulosa operativa o eventualmente a la tercera que está cerca de confirmarse.

En primera lugar, tanto Montes del Planta como UPM tienen sus propios montes, que abastecen gran parte de su ciclo industrial.

El otro aspecto es que la plantas de celulosa en Uruguay son de fibra corta, esto implica que consumen madera de eucaliptos fina. La madera para celulosa tiene un precio que ronda los US$ 60 por m3, pero descontando los costos de los fletes en Uruguay, su valor neto para el productor baja a un rango de US$ 6 y US$ 12 por m3, todo atado a las distancias de los bosques de los puertos.

Una opción para que Uruguay pueda aprovechar mejor su madera gruesa es que en un futuro pueda instalarse una planta de celulosa de fibra larga (pino), una posibilidad que Pérez del Castillo ve como «lejana» porque el área de esa variedad en el país se redujo en unas 30 mil hectáreas -actualmente hay unas 170 mil ha-, justamente por las pocas perspectivas comerciales que hoy tiene ese cultivo.

La mayoría de los productores locales ha optado por suplantar esa superficie con eucaliptos, un camino que puede profundizarse a futuro. Los tres o cuatro jugadores que tienen esta variedad toman la decisión de colocar la madera al exterior porque se ven obligados a reducir la dotación de plantas por hectárea (raleo), y también porque a veces necesitan obtener un ingreso por sus explotaciones de pinos. «Están esperando industrias hace 10 años. Llega un momento donde tienen que vender», explicó Pérez del Castillo.

La consultora forestal, Rosario Pou, dijo esta semana al programa Tiempo de cambio de radio Rural que durante el primer trimestre del año el 40% de las exportaciones de madera correspondió a rolos de pino a precios deprimidos. La experta recordó que esos árboles en su momento recibieron «subsidios» del Estado para su implantación, sin embargo, hoy esa producción le está dejando poco valor agregado al país.

Pou consideró que Uruguay debería plantearse ofrecer un «marco interesante» para captar el interés de industrias transformadoras de maderas aserradas de «gran calidad y variedad».

«Sabemos que el eucaliptos es muy bueno para la construcción, para marcos, para madera de ingeniería», resaltó.

Los mercados y los costos

Para el docente de la Facultad de Ingeniería de la Udelar e integrante del grupo de Ingeniería de Procesos Forestales, Andrés Dieste, el principal motivo por el cual hoy no se instalan industrias para procesar pasa por la coyuntura externa de los mercados. Explicó que luego de la crisis de 2008, los grandes mercados consumidores de madera transformada aún no se han recuperado.

«Eso claramente no favorece el clima para las inversiones industriales en Uruguay. La alternativa que queda es exportar en rolos a bajo precio porque el consumo per cápita de madera en Uruguay es muy bajo», señaló.

Pérez del Castillo acotó que también hay «factores internos» que restringen el desembarco de inversores externos interesados en montar plantas de tableros contrachapados o aserradores que agreguen valor a la madera. Puso como ejemplo, los costos de la energía y la mano de obra, así como el clima de conflictividad laboral.

Una de las empresas que apostó en 2004 a industrializar la madera gruesa en Uruguay fue la planta Urupanel que se dedicaba producir MDF y contrachapados en Tacuarembó. Una década más tarde bajó la cortina y dejó a más de 400 trabajadores sin su fuente laboral. Hoy esa planta se reconvirtió, pero opera como un aserrado (Frutifor) donde trabajan unas 50 personas.

La otra industria grande (Lumin, previamente Weyerhaeuser) continúa hoy en actividad.

En total, genera empleo para unas 750 personas en forma directa y tiene una capacidad para producir 270 mil m3 anuales de paneles contrachapados.

Pou consideró que, así como el Estado ofreció ventajas a UPM para que pueda instalar su segunda pastera en Paso de los Toros, se podría pensar en algo similar para empresas que puedan conformar un clúster para instalarse en Tacuarembó, Melo o Rivera, en las cercanías de las plantaciones de árboles.

La firma Agroempresa Forestal (AF), uno de los grupos privados con mayor área forestada en Uruguay, es optimista con la llegada de inversiones en el corto plazo. «Vamos a hacer una fuerte apuesta en el exterior para que Uruguay tenga una nueva planta industrial», anunció a El Observador esta semana su director, Franciso Bonino.

Más allá de la foto actual para la inversión industrial en Uruguay, el mercado de la madera parece tener un panorama alentador. Pérez del Castillo estuvo participando de conferencias con expertos en EEUU donde el mensaje que quedó sobrevolando es que, a futuro, «va a faltar madera» para las perspectivas de consumo que se avizoran. En particular, para nichos industriales como el de pañales para adultos -que se fabrican con celulosa- y todo el boom de las ventas por retail, que utiliza básicamente papel y cartón para el envoltorio de los paquetes.

El factor cultural

Dieste también identifica a un «factor cultural» que lleva a que Uruguay también tenga un consumo de madera per cápita sensiblemente inferior a los países desarrollados (EEUU, Europa, Canadá), o incluso en la región donde Chile avanza a paso firme.

En el caso del pino, el docente de la Udelar considera que además de un falencia cultural para incorporar esa materia prima, también existe un déficit de conocimiento.

«En Uruguay no sabemos construir con madera», afirmó. Añadió que recién en los últimos años se inició un camino incipiente con la formación de capital humano en las facultades de Ingeniería y Arquitectura de la Udelar y la ORT. Uno de los preconceptos que tiene la madera es que no permite construcciones de alturas.

Sin embargo, Dieste recordó que hoy en Uruguay hay un hotel de tres plantas en la playa La Juanita de José Ignacio construido completamente con madera.

El experto es optimistas en que la construcción vaya incorporando cada vez más este insumo para la construcción de viviendas, producto de varias ventajas como la ambiental, un menor costo del flete (porque es más liviana que los materiales tradicionales) y el tiempo de ahorro en la hora de construir. Esto porque gran parte de las estructura se puede realizar a través de la prefabricación.


17.000 trabajadores ocupa la cadena forestal en su conjunto en forma directa. El BPS tiene registradas 1.770 empresas, de las cuales el 92% son mipymes.

US$ 319 millones pagó la empresa uruguaya Agroempresa Forestal para quedarse con 55.000 hectáreas de la Universidad de Harvard en Uruguay.

68% de la madera es procesado en Uruguay por cuatro empresas, que consumen más de 100.000 m3 por año.

Aserraderos

Con 14 empresas, Rivera es el departamento con mayor cantidad de aserradores en el país. Luego vienen Canelones (11), Paysandú (7) y Tacuarembó (7).


Fuente: El Observador – Andrés Oyhenard

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Educación
Los “bosques secundarios” son un arma contra el cambio climático en Latinoamérica por su capacidad para capturar y almacenar el dióxido de carbono.


Los bosques secundarios son un arma importante contra el cambio climático en los trópicos Latinoamericanos por su capacidad para capturar y almacenar el dióxido de carbono producido por la actividad humana, según un nuevo estudio que publica la revista ScienceAdvances.

La investigación estima que estos bosques pueden absorber una cantidad de dióxido de carbono equivalente a las emisiones de carbono de los procesos industriales y del uso de combustibles fósiles emitidos en toda Latinoamérica y el Caribe entre 1993 y 2014.

Los bosques secundarios son una vegetación que coloniza áreas cuya vegetación original desapareció parcial o totalmente debido a perturbaciones naturales o humanas, según los definió la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 1978.

Los autores defienden la importancia de sus hallazgos en un contexto en el que el papel de los bosques tropicales en la lucha contra el cambio climático está en debate y el rol de los bosques secundarios ha sido «desatendido».

Con su investigación, RobinChazdon y su equipo muestran que la regeneración de los bosques secundarios ofrece un gran potencial para la captura y almacenamiento de carbono y, por tanto, para la mitigación del cambio climático en los trópicos latinoamericanos.

Su modelo muestra que en 2008, los bosques secundarios cubrían 2,4 millones de kilómetros cuadrados, un 28,1 % del área estudiada.

En los próximos 40 años, esas tierras podrían capturar y almacenar una cantidad de dióxido de carbono equivalente a las emisiones producidas por el uso de combustibles fósiles y por los procesos industriales de toda Latinoamérica en los últimos 20 años.

Diez países concentran el 95 % del potencial de almacenamiento de carbono, encabezados por Brasil, Colombia, México y Venezuela.

«Combinada con el freno de la nueva deforestación y un manejo sostenible de los bosques tropicales, la capacidad de capturar dióxido de carbono de los bosques secundarios podría ser una solución para alcanzar objetivos de mitigación del carbono a nivel internacional y objetivos de recuperación forestal», concluye el estudio.

(Con datos de EFE)

 

Fuente: http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?308254

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Educación
El presidente Tabaré Vázquez se reunió ayer con su par argentino Mauricio Macri, encuentro en el cual se suscribieron varios acuerdos para alcanzar un “mejor relacionamiento y mejor calidad de vida para nuestra gente”.


Uno de los temas claves de la reunión fue el objetivo de Uruguay de firmar un Tratado de Libre Comercio con China. El presidente Tabaré Vázquez agradeció la posición de su par argentino, Mauricio Macri, quien se comprometió “a tener una actitud abierta, entender y cooperar con la actitud del Uruguay” sobre la firma de un tratado de libre comercio entre nuestro país y China. Ambos mandatarios afirmaron que es ideal avanzar con todo el Mercosur en un acuerdo comercial con el país asiático, mientras, Uruguay continuará las negociaciones.

En la conferencia de prensa posterior a la reunión de la residencia oficial de Olivos, en Buenos Aires, Vázquez señaló que la actitud del gobierno argentino es “profundamente generosa” y “ratifica en los hechos la voluntad por tener el mejor relacionamiento y apoyar en la gestión”. Recordó que China presentó la posibilidad de firmar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur hace seis años, que aún no respondió. “Uruguay presentó los términos de referencia, China aún no los presentó, por tanto, no sabemos cómo quiere avanzar China; una vez que los tengamos, los presentaremos en el Mercosur”, agregó.

El Presidente de Argentina, Mauricio Macri, subrayó que entiende la visión de Uruguay para abrir los mercados, donde China es una gran posibilidad. Por tanto, se comprometió a mantener una actitud abierta. Coincidió con Vázquez en cuanto a que lo ideal es acelerar la definición del Mercosur para empeñarse en una agenda común con China. “Me he comprometido a tener una actitud abierta, entender y cooperar la actitud del Uruguay”, finalizó.
Vázquez subrayó: “Los gobiernos nos teníamos que poner a la altura del relacionamiento que tienen nuestros pueblos y trabajar en conjunto por la calidad de vida de nuestra gente”, cuya relación histórica calificó como “excelente”. Recordó que más de 400.000 uruguayos viven en Argentina.

Control medioambiental

Otro de los puntos analizados estuvo relacionado con el control del medioambiente. Reiteraron su compromiso para el establecimiento de un laboratorio conjunto que analice muestras de varios puntos del río Uruguay, afirmaron el presidente Tabaré Vázquez y su homólogo Mauricio Macri en conferencia de prensa. Además, ambos gobiernos analizarán la posibilidad de construir un nuevo puente que comunique a los países.

Macri reiteró que el laboratorio común de monitoreo permanente de la planta que fabrica pasta de celulosa es una responsabilidad compartida, así como también el compromiso por el respeto al medio ambiente. Por su parte, Vázquez recordó que nuestro país agiliza los trámites para el laboratorio que controle varios puntos del río Uruguay. En la conferencia de prensa, además, Macri confirmó que en la reunión que se llevó adelante en la residencia presidencia de Olivos, Buenos Aires, se planteó una alternativa que aparenta ser más accesible y económica que la idea original de comunicar la capital argentina con la ciudad uruguaya de Colonia. Para estudiar la factibilidad de esta infraestructura, se analizará la viabilidad de este proyecto con el apoyo de organismos multilaterales. Vázquez marcó la coincidencia: “Todo lo que nos una, bienvenido sea”, sostuvo. La delegación uruguaya estuvo compuesta por el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, la ministra de Vivienda, Eneida de León; la ministra de Industria, Carolina Cosse; el ministro de Salud Pública, Jorge Basso; el ministro del Interior, Eduardo Bonomi; el subsecretario de Ganadería, Enzo Benech; el prosecretario Juan Andrés Roballo; el secretario nacional del Deporte, Fernando Cáceres; la presidenta de Ancap, Marta Jara; y el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla.

Ambientes 100% libre de humo de tabaco

Por otro lado, Tabaré Vázquez anunció que el gobierno reforzará la vigilancia y sanción para garantizar que en Uruguay la calidad del aire permanezca libre de humo de tabaco. Para eso, serán aprobadas sanciones a la administración que no cumpla la norma como también al fumador, se prohibirá el consumo de cigarrillos en entradas-salidas de instituciones de salud y educación y en estadios deportivos, además de hacer cumplir la prohibición de fumar en taxímetros.

“Queremos mejorar la vigilancia y sanción de los ambientes libres de humo de tabaco”, dijo el presidente Vázquez en Buenos Aires durante el primer Foro Multidisciplinario del Cáncer, previo al encuentro con Macri. La medida incluirá desde nuevas campañas educativas, como sanciones al lugar y al fumador que no cumpla la normativa. El mandatario anunció que serán añadidas la prohibición de fumar en entradas y salidas de instituciones de salud y educación y en estadios deportivos. Añadió que se controlará la prohibición ya aprobada que incluye a los taxímetros como ambiente libre de humo de tabaco.

 Mundial 2030

Vázquez y Macri informaron que ambos países presentarán un proyecto común para la realización del Campeonato Mundial de Fútbol de FIFA de 2030, a cien años del primer torneo de estas características, que tuvo lugar en Uruguay. Durante la conferencia de prensa, hubo alusiones jocosas a la tradicional rivalidad pero atemperada por la fraternidad que impregna a las actuales relaciones bilaterales. Sobre el final de la conferencia de prensa, Macri reiteró que  ambos países trabajarán “en conjunto para aspirar a la  organización del Mundial de Fútbol 2030 acá en Uruguay y en Argentina” y agregó que “eso incluye que si nos falta algún punto para clasificar para 2018, Suárez va a patear afuera”, comentario que generó las risas de todos. Vázquez replicó que en Uruguay “tenemos el más amplio espíritu retributivo”, en alusión seguramente a algún antecedente de la historia deportiva reciente. “Es bueno tener memoria”, agradeció Macri.


Fuente: http://www.republica.com.uy/vazquez-destaco-actitud-abierta-argentina-tlc-china/585914/ 

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Educación
Este año, más de 40 escuelas rurales de los departamentos de Durazno y Paysandú serán las protagonistas del programa Cuenta Quién Cuenta, desarrollado por el Movimiento Alternativo de Transformación hacia la Equidad Social (MATE), con el apoyo de Fundación UPM.



Las actividades de Fundación UPM abarcan a Durazno y Paysandú. 

Al dar inicio el seminario de alfabetización familiar en escuelas rurales, se abre un camino que permitirá poner en práctica el programa en los centros rurales de ambos departamentos.

El seminario de alfabetización, realizado por la organización MATE, cuenta con el apoyo, por segundo año consecutivo, de Fundación UPM y con el trabajo coordinado por Inspecciones Departamentales de Educación Inicial y Primaria e Institutos de Formación Docente de Paysandú y Durazno.

A través del seminario, más de 120 estudiantes magisteriales de 4.º año y maestros rurales de la zona serán capacitados para aplicar el programa Cuenta Quien Cuenta en el interior profundo.

“El principal objetivo es fortalecer la alfabetización de los niños a través de la lectura sostenida de cuentos en el hogar”, se indicó desde la Fundación.

ÉXITO Y COMPROMISO

 

“Un aspecto fundamental para el éxito de este programa es el involucramiento de las familias. A través del mismo, se reafirma la importancia de leer en el proceso de aprendizaje de los niños, y los familiares retoman el vínculo con la lectura. A su vez, los maestros refuerzan su relación con la comunidad, donde desarrollan sus prácticas”, se destaca desde la génesis del proyecto que llega a Durazno.

En el 2016 se trabajó con 230 familias del interior de Paysandú y unos 700 niños. Agustina Boffano, participante de esa edición, comenta que “es una nueva forma de ver la lectura, de poder estar en contacto con el otro y no solamente enseñando a leer, sino que compartiendo las experiencias y el acercamiento a los textos”. Por su parte, María Inés Viñoly cuenta que “los familiares sentían que era un espacio para ellos y se volvían a sentir niños otra vez (…). Entraban al taller de una manera y se iban de otra totalmente diferente”.

PROGRAMA PREMIADO

 

Cuenta Quien Cuenta fue reconocido por el Programa de Apoyo al Sector Educativo del Mercosur (PASEM1), en el marco del primer Concurso de Experiencias Innovadoras en Formación Docente, con el premio Paulo Freire.

Desde el 2007, este programa ha involucrado a más de 1800 niños y ha realizado unos 150 talleres, en los que participaron más de 500 familias.

Luego de asistir a estos talleres, el 80 % de las familias reporta leer más, el 82 % dice que sus hijos solicitan que se les lea más y el 84 % expresa que comenzó a leer a sus hijos un cuento casi todos los días, según la información aportada desde el equipo de UPM.

Publicado por El Acontecer Diario

 

http://www.elacontecer.com.uy/30548-noticia-2017-06-15.html

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Educación
 
Los aspectos que llevan a empresarios a arriesgar fueron debatidos en un foro ayer.


La estabilidad política, económica y regulatoria, la defensa por la democracia y la solidez de su sistema financiero convierten a Uruguay en un destino de inversiones atractivo para las empresas extranjeras. Por otro lado, desafíos como la infraestructura, la lentitud en la toma de decisiones, los conflictos sindicales, la productividad y la educación deberán ser atendidos para que la inversión siga creciendo, coincidieron ejecutivos de empresas y jerarcas en el I Foro de Inversión Europea en Uruguay, que tiene lugar hasta hoy en el hotel Radisson Victoria Plaza.

En el encuentro participaron más de 500 representantes de compañías del viejo continente, empresarios locales y autoridades.

Avanzar en las relaciones entre Uruguay y la Unión Europea (UE) es clave para esta administración, se reiteró durante la jornada. Allí se enmarca la negociación entre el Mercosur y la UE para alcanzar una Tratado de Libre Comercio.

El 45% de la inversión exterior en el mundo proviene de la UE y en el caso de América Latina es un 37%. En los últimos 10 años Uruguay se posicionó como el mayor receptor de Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina después de Chile, y es el país con mayores niveles de reinversión, especificó el jefe de la Delegación de la Unión Europea en Uruguay, Juan Fernández Trigo. Esta situación difiere del pasado, según el ministro de Economía, Danilo Astori.

Clima de negocios.

Los jerarcas y empresarios repasaron en la jornada los atractivos del país para que las empresas inviertan. La firma griega Navios South American Logistics Inc ha invertido en Uruguay en la última década US$ 250 millones. «Confiamos en Uruguay porque vemos que hay previsibilidad. Con un poquito de perspicacia, podemos entender lo que va a pasar en los próximos años. Para los empresarios eso es fundamental», aseguró el director ejecutivo de la compañía Claudio López. Destacó que las normas son claras y van más allá del gobierno de turno, «donde cambian actores, pero las políticas siguen igual».

Por su parte, el italiano Carlo Zorzoli, CEO del Grupo Enel para Brasil y Uruguay, resaltó del país su «buena matriz energética», donde existen muchos recursos naturales para generar energías renovables como la eólica y la solar. «Esto es algo que hace falta en Europa», dijo.

Uruguay, es un destino de inversiones muy interesante para el sector agropecuario, según el director general de Bayer Cono Sur, Kurt Soland. Para Diego Wolheim, gerente general de Montes del Plata —que hasta ahora es la mayor IED en la historia de Uruguay con US$ 2.270 millones en una planta de celulosa—, el país «tiene pilares fundamentales para un proyecto como el nuestro que es a 30 años».

Arbonaut, una empresa finlandesa que provee servicios en Uruguay en el sector forestal, cree que el país representa «una excelente oportunidad» para hacer negocios y si bien hoy no invierte aquí, espera poder hacerlo en un futuro, dijo su vicepresidente Jari Kinnunen.

El ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, afirmó que los inversores llegan por la estabilidad, el respeto a las reglas de juego. «Si algún inversor extranjero piensa venir a Uruguay porque es un país barato, se equivoca», afirmó y reconoció que los combustibles y la energía eléctrica están entre «los más caros de la región».

Bayer está en Uruguay hace 100 años y «la estabilidad económica, política y la seguridad jurídica es la que nos lleva a una evaluación positiva», indicó Diego Paniagua, country head de Crop Bayer.

Desafíos.

En los desafíos, privados y el gobierno coincidieron en varios aspectos. Soland (Bayer) señaló que se debería mejorar en educación e invertir en conocimientos. Sostuvo que es necesario incentivar y ahondar en la protección de propiedad intelectual, «que es muy importante y hace falta».

López (Navios South American Logistics Inc) apuntó que hay que trabajar en la desburocratización para facilitar los «engorrosos» trámites a los que una empresa se debe someter. En segundo lugar, modernizar las normas, que en ocasiones son de la década del 50, con el fin de actualizar las relaciones entre empresarios y sindicatos.

Astori manifestó «compartir» estos puntos y prometió seguir trabajando en ello.

Wolheim señaló: «nos gustaría que todo fuera más fácil, más rápido».

Paniagua (Crop Bayer) planteó desafíos en infraestructura e inserción internacional donde se han dado «pasos grandes», pero hay «paradigmas internos que nos frenan a concretar TLC».

Para Juan Carlos Chomalí, CEO del banco Santander, «la conflictividad laboral es un tema» sobre todo en grandes obras y «eso no invita a la inversión». Señaló que «hay ejemplos de proyectos que se han retrasado mucho» por problemas sindicales.

Para Stéphane Jaumot, director gerente de la firma belga Auraxis (de operación de ferrocarriles) es clave una mejor capacitación de los recursos humanos.

El ministro Aguerre reconoció que Uruguay tiene «un rezago importante en infraestructura» y que es «insoslayable encarar» el desafío de mejorar «la productividad del trabajo».

TRES MOMENTOS.

Retorno a lo viejo – Enrique Iglesias, expresidente del BID.

«El hecho de que Estados Unidos se fuera de la Alianza del Pacífico (…) y el Reino Unido de la Unión Europea, genera inquietud y preocupación. La apertura del comercio se está viendo amenazada por el retorno al viejo proteccionismo».

La clave del riego – Tabaré Aguerre , ministro de Ganadería.

«La ley de riego será una oportunidad de inversión como fue la ley forestal». El reto es «transformar el recurso hídrico que el país tiene en mayor producción» dijo y añadió que la cosecha récord de soja fue porque «llovió como si hubiéramos regado».

País chico atrae – Pablo Ferreri, subsecretario de Economía.

«Lo que vuelve atractivo al Uruguay tiene que ver con su pequeña dimensión, lo cual da una proximidad y celeridad en los procesos y en los contactos», apuntó y destacó que el país tiene la plataforma tecnológica «más desarrollada y avanzada» de Latinoamérica.

OTROS ASPECTOS CLAVE DEL FORO.

Acuerdo entre UE y Mercosur.

En referencia al Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Mercosur, el expresidente del BID, Enrique Iglesias, opinó que ambos bloques deben generar las condiciones necesarias para una «efectiva integración económica». Agregó, además, que una vez que se finalice el TLC entre el Mercosur y la UE se convertirá en un motor para una integración «más vigorosa» en la región. Por su parte, el vicecanciller, José Luis Cancela señaló que «esta asociación tiene un componente comercial muy importante porque es fundamental para el desarrollo de ambas regiones. Pero hoy es además una asociación de principios y valores compartidos». Se espera que este año se avance en el TLC que lleva casi 22 años de idas y vueltas.

Cambio en energía y en industria.

La ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, destacó el cambio de la matriz energética en Uruguay, que le permite contar con más del 95% de la generación eléctrica a base a renovables, lo que permite además exportar los excedentes de energía a Argentina y Brasil. «Tenemos que plantearnos cómo usar este cambio de la matriz eléctrica para cambiar la industria y que ese cambio se vaya convirtiendo en uno de matriz industrial», afirmó Cosse. La ministra señaló la necesidad de atraer inversores que estén dispuestos a plantear ideas innovadoras y desafíos que permitan desarrollar y generar capacidades. El desafío ahora es desarrollar el transporte eléctrico y gestionar la demanda de energía, agregó.

Ferrocarril con buen potencial.

El director gerente de la empresa belga Auraxis (que gestiona el negocio ferroviario) Stéphane Jaumot, su-brayó que la firma hizo una propuesta a Uruguay para modernizar su sistema ferroviario. «El ferrocarril es clave para el desarrollo económico de Uruguay y no solo por ayudar a la instalación de UPM, pues hay otros ramales de la vía con mucho potencial», aseguró el empresario. El ejecutivo señaló además que el ferrocarril es «una empresa logística» ya que debe gestionar y manejar complementariamente al tren, los camiones (que a veces trasladan parte de la mercadería hasta el ferrocarril) y los barcos (que son los que salen con la carga que llevó el tren).

PPP: «Es un proceso lento»; para UPM «no sirve».

En la sesión del Foro correspondiente al financiamiento, el global headde Infraestructura del banco español BBVA, Miguel Peña Azpilicueta fue tajante sobre el uso de los proyectos de Participación Público Privada (PPP). «La PPP es un proceso lento (en todo el mundo) y cuando un gobierno (como el uruguayo) tiene urgencia por implementar obras de infraestructura, la PPP no es la solución», afirmó. Incluso dijo que si se piensa en ese mecanismo para las obras de infraestructura que requiere la futura planta de celulosa de UPM, ese camino no sirve. Explicó que la PPP requiere trámites, procesos, que lo hacen un mecanismo seguro para que el privado invierta, pero eso lleva tiempo. «Tampoco esperen que la infraestructura se va a llevar a cabo en dos años. El programa chileno (de PPP) es verdad que es exitoso, pero les tomó 25 años».

En tanto, el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados, Jorge Ottavianelli, dijo que se da crédito para infraestructura e industrias a «tasas muy competitivas en la región». El CEO del banco Santander, planteó que «prestar barato», dados los altos costos que tiene la banca en Uruguay, lleva a exigir proyectos de «muy bajo riesgo» y limita el crédito.

El presidente del Banco República, Jorge Polgar destacó que la banca es «sólida» y eso da solidez a la economía. «Ya no quedan zombies» en el sistema como en el pasado, remató.

 

http://www.elpais.com.uy/economia/noticias/inversores-gobierno-pusieron-lupa-que.html

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Educación
Si bien crecen en el año, la gremial advierte: “Necesitamos abaratarnos”.



Entre enero y julio de este año las exportaciones uruguayas crecieron en comparación con el mismo período de 2016. El medio vaso vacío es que el dato del séptimo mes del año mostró un descenso de las colocaciones nacionales respecto a iguales 31 días del año anterior.

La información divulgada por Uruguay XXI ayer da cuenta de un incremento de 6,3% en el acumulado del año, mientras que la contracción en el mes fue de 3,9%, explicada por menores colocaciones de trigo, concentrado de bebida, arroz, productos lácteos, pescados y otros productos del mar y soja. Durante julio las ventas al exterior sumaron US$ 765 millones (esta cifra incluye lo que salió del país desde zonas francas).

La secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores (UEU), Teresa Aishemberg, dijo ayer a El País que estos datos más recientes muestran que «la recuperación de las exportaciones no es firme, no es permanen-te». Agregó que «en la medida que queda atrás la zafra sojera, los números no son tan auspiciosos».

Más allá de esto, el senior manager de PwC, Marcos Soto, dijo a El País que pese a la contracción de julio, en los primeros siete meses de 2017 hubo un aumento frente al año pasado. «Lo que importa acá es la película, la tendencia», añadió Soto, quien recordó que esto se da, además, tras dos años (2015 y 2016) de descenso en las exportaciones uruguayas.

«Que la tendencia sea creciente es un dato alentador», dijo Soto, quien de todas maneras señaló que datos negativos como el de julio «pueden llegar a preocupar o encender luces amarillas». Especialmente, agregó, por el lado de la competitividad.

El Tipo de Cambio Real (TCR) — si bien no es el único indicador que refleja una mayor o menor competitividad, puede resultar una medida sintética de la evolución de los precios de los bienes domésticos respecto a los del resto de los países— retrocedió en la comparación interanual 8,91% en junio (el último dato disponible). De hecho, cada mes entre enero y junio mostró un deterioro del TCR frente al mismo mes del año anterior.

Soto apuntó que las mejoras de competitividad por tipo de cambio son siempre «artificiales» (sobre todo cuando socios comerciales de peso como Argentina y Brasil tienen monedas «profundamente inestables») y que deberían aprovecharse para «procesar otras mejoras estructurales».

Dentro de la lista de desafíos internos que Uruguay debería encarar para mejorar sus costos están las tarifas (especialmente la de la energía eléctrica), los costos logísticos y de infraestructura, la productividad del trabajo y la concreción de acuerdos comerciales, claves para colocar la producción nacional fuera de fronteras de manera eficiente, enumeró Soto.

Por su parte, Aishemberg también indicó preocupación por la competitividad del país. Para la secretaria ejecutiva de la gremial de exportadores los costos de producción que tiene Uruguay son «altos» en comparación con los que poseen sus competidores.

«Necesitamos abaratarnos en dólares, reduciendo los costos internos», enfatizó la dirigente gremial. «Tenemos costos altos para producir en Uruguay, y tendríamos que tener un dólar más competitivo. Eso no está pasando», agregó. Consultada acerca de qué valor del billete verde desearía la UEU, Aishemberg respondió que no se fija un número, porque la comparación es siempre con el tipo de cambio real de los competidores y eso «es muy diná-mico».

Al igual que Soto, Aishemberg hizo hincapié en «aspectos de mediano y largo plazo» que hacen a la competitividad, como la apertura de mercados —donde mencionó que se «va avanzando» en el demorado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea—, la reducción de la «burocracia y los trámites», la mejora de la infraestructura y la educación.

Desalineamiento.

Días atrás fue el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, el que se había referido a la competitividad. El BCU tiene «un ojo en la competitividad» y por eso le «preocupa el atraso cambiario», dijo el jerarca cuando fue el orador principal del almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing.

En tanto, el Informe de Política Monetaria del regulador (que se publicó ayer) marca que en el segundo trimestre del año se registró un «moderado desalineamiento del TCR observado respecto de su nivel de fundamentos», que situó en -4,1%.

«El nivel del TCR ha tendido a ubicarse algo por debajo de su nivel de fundamentos», agregó el trabajo.

Podio exportador: soja, carne y celulosa.

Durante julio la soja volvió a coronarse como el producto más vendido por Uruguay en el extranjero. Así, la oleaginosa sumó colocaciones por US$ 132 millones, 5% por debajo del mismo mes del año pasado. Esto es producto de una caída de 8% en los precios, que no se pudo compensar por una expansión de 4% en los volúmenes que se exportaron, indica el informe de Uruguay XXI. En el mes, China fue el gran comprador de la soja nacional: 73% de lo que salió de los puertos nacionales terminó en el gigante asiático. Entre enero y julio, en tanto, la soja acumula ventas por US$ 897 millones, 20% por encima del mismo periodo de 2017.

Con US$ 121 millones, la carne bovina consiguió el segundo puesto dentro del ranking exportador en el séptimo mes de 2017. «Tanto los volúmenes de colocación del producto como los precios se mantuvieron prácticamente incambiados», señala el trabajo de Uruguay XXI en relación a julio del año previo.

El tercer producto más exportado en el mes fue la celulosa, que sumó US$ 106 millones, 2% superior a la cifra de julio de 2016.

Uruguay XXI puso la lupa este mes en la evolución que ha tenido con los años el Mercosur como comprador de productos nacionales.

«En la última década ha representado cerca de un cuarto de las exportaciones uruguayas de bienes, pero llegó a significar más del 50% de las exportaciones uruguayas cuando se creó el bloque», señala. Así, mientras en 1994 concentraba el 47% de las ventas que realizaba el país al exterior, para el año pasado ese guarismo había bajado hasta llegar a 23%, menos de la mitad.

De todas maneras, sus integrantes siguen siendo socios comerciales de peso para el país: el año pasado Brasil fue el segundo destino en relevancia para las exportaciones uruguayas, mientras que Argentina —que en los últimos años perdió la importancia que supo tener por distintas trabas comerciales— quedó quinto.

http://www.elpais.com.uy/economia/noticias/caen-exportaciones-julio-preocupa-competitividad.html

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Educación

Tabaré Vázquez lo colocó en la coordinación del principal proyecto de inversión que tiene en la mesa Uruguay: la segunda planta de UPM. Pero Álvaro García asegura que ese no es el único tema entre manos y que quien diga que el gobierno no tiene agenda está mintiendo.


Aseguró que ve con preocupación acciones de los gobiernos de derecha en la región por plantear un “retroceso” grande y que ese es el buque insignia de la oposición en Uruguay.

—Uno de los puntos que se planteó en el comienzo del gobierno era recuperar la parte de planificación del organismo. ¿Por dónde pasa esa tarea?

—No concebimos otra manera de transitar esta etapa histórica del Uruguay sin una mirada a largo plazo. El Uruguay después de la crisis del 2002 viene en crecimiento económico, ya son 14 años ininterrumpidos; superamos dos etapas de crisis internacional en este plazo. Esto pauta un desacople de lo que ha ocurrido en la región. Esto no nos lleva a una autocomplacencia nunca. Hay que ir a más. Después de haber crecido lo que se creció es necesaria una estrategia para pasar a una nueva etapa. Tenemos tres ejes de trabajo en lo que respecta a planificación. Una larga con miras en 2050, una segunda que abarque uno o dos períodos de gobierno, es decir mirando a 2030; y la tercera es la que marca el Presupuesto Quinquenal.

—¿Y cómo recibe la crítica de la oposición que dice que su gobierno no tiene agenda?

—El gobierno tiene agenda y tiene equipo para llevar esa agenda adelante. Es falso que el gobierno no tiene agenda. La agenda de gobierno viene avanzando y lo hace a muy buen ritmo. Ha habido pocos gobiernos tan transparentes como este. Basta repasar los últimos dos Consejos de Ministros, donde el presidente recorrió los compromisos de campaña asumidos y los avances logrados en cada uno de ellos. Algunos con avances importantes y otros en proceso. Y con buenos auspicios como por ejemplo en el tema de seguridad; que había una meta muy auspiciosa. Ya el tema de seguridad ha salido de la agenda prácticamente. No es lo que era hace un tiempo. Y eso es curioso. El gobierno plantea su agenda. El que la quiera oír la oye, y el que no… es imposible hacer oír a una persona que no quiere oír. Las rendiciones de cuentas están. Además de la agenda del gobierno está la agenda del futuro. Que no es el Uruguay de 2050. Es hoy. Las cosas que están sucediendo en el mundo, los cambios que se dan que implican discutirlos ahora. Por ejemplo la gente va a vivir más años, la tasa de natalidad va a estar por debajo de la tasa de reposición. Son temas de fondo a tratar.

—Uno de los que critica es el senador Luis Lacalle Pou, que opina que no hay planificación en el gobierno y a pesar del crecimiento se mantiene un déficit alto.

—Yo digo una cosa: ¿en qué país nos encontramos? Nos encontramos en un país que tiene 14 años crecimiento económico interrumpido, que es ejemplo internacional por la distribución de la riqueza, que se bajaron los niveles de pobreza e indigencia y que tiene grado inversor dado por cinco calificadoras. ¿Qué más pruebas se necesitan? El tema es que hay algunas visiones que solo miran el tema fiscal, equivocadamente, y dicen que el dinero se dilapidó y quieren consolidar esa idea. Pero si fueras parte del millón de uruguayos que estaba bajo la línea de pobreza en el 2002 y fuiste objeto de todas las políticas públicas, ¿dirías también que se dilapidó el dinero? El país tenía necesidades urgentes, y las tiene. Lo que hace el gobierno es consolidar todas las variables, no solo la fiscal.

—Pero también hubo un importante crecimiento del tamaño del Estado, cargos de confianza. Esa una crítica que surge desde la oposición.

—Hay una manifestación muy clara en el último reportaje a Azucena Arbeleche en Economía y Mercado (suplemento de El País). Yo la respeto enormemente desde el punto de vista técnico. Trabajamos muy bien (en 2009) y le agradezco el apoyo que dio. Estoy bastante sorprendido por el cambio de actitud que tiene y que es legítimo. Pero me he visto sorprendido por algunas afirmaciones (N.deR.: se refiere a que dijo que los números de la Rendición de Cuentas son «una cuenta de servilleta»), me parece que hay cuestiones de respeto hacia el propio equipo del que se participó en su momento. Yo no soy partidario de los recortes al barrer. Hay que ser quirúrgico en este tema. Yo empleé una palabra de un aparato que se prende y hace mucho ruido y corta las ramas.

—La motosierra…

—No quiero decir el nombre porque provocó una reacción importante. Pero creo que ese aparato indica el hecho de bajar al barrer el rubro de diferentes gastos. Pero además eso implica injusticia porque se pueden cortar programas que son imprescindibles. Cuando veo el reportaje… ella plantea que hay que ver el gasto endógeno y que se podría hacer alguna cosa. Y eso tiene una sola lectura: bajar las jubilaciones.

—Puede ser cambiar la edad de retiro.

—No, es bajar las jubilaciones. La lectura directa es esa. Entonces yo creo que hay que enorgullecerse del incremento permanente de las jubilaciones. Sin duda hay que mirar el futuro y ver la sostenibilidad del futuro. Soy el más responsable de eso. Pero no es por ahí donde hay que atacar el tema.

—En educación hubo un intento de cambiar el ADN, de ir a un marco curricular común, ¿en que quedó?

—No tenemos que matrizar el discurso que la educación está en crisis. En primaria tenemos una realidad, y en las universidades otras. Creo que sí tenemos un problema en secundaria, lo decimos desde la campaña. Y hay allí objetivos auspiciosos y se está trabajando para corregirlos. No tengo un conformismo con este tema. Hay que trabajar y mucho.

—Pero quien lideraba ese trabajo, Fernando Filgueira, quedó fuera del gobierno.

—Bueno pero él está haciendo su traba-jo ahora desde otra organización. El gobierno está involucrado con esto. El cambio de ADN se está procesando y tenemos que avanzar sobre el tema de secundaria. Está planteado en los objetivos.

—El intendente de San José, José Luis Falero, dijo que el presidente Vázquez no tiene fuerza para impulsar los cambios. ¿Cómo es el diálogo con el mandatario?

—A mí me gusta ser muy franco. El intendente Falero se comunicó por teléfono ese mismo día del artículo, me hizo una serie de aclaraciones que obviamente quedan entre nosotros; tendrá que realizar las acciones que él entienda necesarias. Ambos tenemos bien claro los roles institucionales de cada uno. Y vamos a trabajar como corresponde porque él es el presidente del Congreso de Intendentes. Lo que sí puedo decir claramente es que al presidente es difícil seguirle el tranco. Que se queden todos muy tranquilos que la energía del presidente está mejor que nunca. Estamos con multiplicidad de acciones, siguiendo las acciones de un presidente que está muy activo.

—¿Cómo es ese diálogo?

—Excelente. El presidente deja hacer y uno sabe cuando tiene que entrar en consulta con él. Y el presidente responde y actúa de manera inmediata. Se trabaja muy cómodo.

—¿Cómo ve que se está procesando el tema de la ley de marihuana?

—Es una ley con apoyo de buena parte de la población. Está vigente y se va a solucionar. A nosotros no nos ha tocado estar en este proceso. Son problemas del mundo de hoy. Tampoco hay que echarle la culpa a los movimientos financieros porque sabemos que es así. Y el Uruguay ha recorrido un proceso de transparencia que hace a la muy buena imagen del país en todo el mundo. No es conformismo pero es señal que estamos recorriendo un camino y hay otros países que han cambiado el rumbo radicalmente y que están yendo para atrás.

—¿Cuáles?

—Brasil por ejemplo, en la reforma laboral. No va por ahí el cambio. Hay cosas que son retrocesos históricos. Yo veo que a veces vienen visiones más cortoplacistas, de mirada unipolar. Hay un reflujo de algunas ideas neoliberales de los 80 y los 90. Y esto no es un sello. Es un tema de fondo. El tema de algunas liberalizaciones o desregulaciones implica que pierden los más débiles. No estamos de acuerdo con la idea del zorro libre dentro del gallinero. Hay algunos en Uruguay que tienen estas ideas que son recetas que el Uruguay ya probó y fracasaron. Cuando hablamos de planificar el futuro, hablamos de planificar el impacto de un Spotify en la vieja industria. O de Uber en el transporte. Pero hay que hablar de regulaciones. El respeto a los derechos laborales está en un lugar, no solo ético, sino de inteligencia social.

—Las cámaras empresariales reclaman por una reforma laboral, y de hecho hay un diferendo ante la Organización Internacional del Trabajo. Incluso plantean problemas por competitividad. ¿Qué pasa con las empresas que plantean irse?

—Va a haber que buscar otras condiciones para que esas empresas que están, sean competitivas. Eso también es agenda. Sistema Nacional de Transformación Productiva y Competitividad. Es ley. Se ha reunido en febrero el primer gabinete, se instaló la secretaria y está con gente a cargo. Antes de fin de año vamos a estar presentando un plan nacional de transformación productiva y competitividad.

—¿Qué pasa con UPM? ¿Por qué se atrasó la negociación?

—Es un proceso que viene muy bien en el sentido que hay un diálogo permanente y cotidiano. Ha habido un avance que fue comunicado a la población. Los plazos se pueden haber extendido y puede ser que se extiendan un poco más. El gobierno tiene una duración, y por ende el gobierno quiere este tema enmarcado dentro de su período. Obviamente en ese sentido la empresa defiende los intereses de la empresa y el gobierno los del Uruguay. En esos pasos estamos. Con voluntad y firmeza pero con la visión de que esto sería una muy buena cosa para el país.

—¿Y dónde está la tranca?

—El acuerdo macro está más o menos delineado. Ahora el tema es la bajada al papel. Y se está trabajando sobre el texto concreto que implica una mirada muy cuidadosa.

«LA ÉTICA ES UN PRINCIPIO IRRENUNCIABLE».

—Uno de los objetivos que se planteó al asumir en la OPP fue darle un rol muy fuerte en la gestión de las empresas públicas. ¿La historia reciente de Ancap demuestra que tiene que ser dirigida por técnicos y no políticos?

—No, yo creo que las empresas públicas son dos cosas. Tienen que ser sustentables. Y hay que transferir la eficiencia de las empresas a las tarifas a la población. ¿Qué hubiera pasado si en el tornado de Dolores no hubiéramos tenido a Antel y UTE? ¿El Plan Ceibal hubiera sido posible sin Antel? ¿Electrificación rural sería posible? Son preguntas que hay que hacerse.

—¿Si hubiera habido técnicos y más control en Ancap hubiese pasado lo que pasó?

—No me gusta ser contrafáctico. No participé de esa etapa. Soy muy pragmático.

—Y como frenteamplista, ¿qué le provoca lo que ha ocurrido en Ancap?

—Yo no voy a emitir opinión en esto. Hay procesos que están corriendo, a nivel partidario y de la justicia que van a dar luz. Espero que se recorran rápido esos procesos. Hay que ser muy cautos y esperar las consecuencias que haya. Y si hay temas de corrupción, hay que ser extremadamente duros. La ética es un principio irrenunciable.

http://www.elpais.com.uy/informacion/garcia-falso-que-gobierno-agenda.html

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Educación
Así cuantificó este riesgo para Uruguay y Argentina un estudio del Cinve.


Qué tan vulnerables serán los mercados laborales actuales en Uruguay y Argentina al avance de la tecnología en las dos décadas que vienen? Esta es una de las interrogantes que trató de responder el estudio «Innovación y habilidades en América Latina», de los economistas Diego Aboal y Gonzalo Zunino, del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve).

El trabajo —que es parte del informe «Robot-lución» del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), divulgado hace unos días— marca que alrededor de dos tercios de las ocupaciones que hoy se desarrollan en ambos países «estarían en riesgo de ser reemplazadas por el avance técnico».

Además, el llamado «desempleo tecnológico» no se limitaría a algunos sectores sino que permearía a todas las ramas de actividad. «No existe ninguna rama donde la probabilidad de sustitución sea inferior al 50%», marcan los autores.

En Uruguay, el sector de agricultura, caza, forestación, silvicultura y pesca tiene una probabilidad de reemplazo de sus ocupados de 82,2%, el guarismo más alto registrado por los autores en el país. En el extremo opuesto, hoteles y restaurantes, con 51,9%, tuvo el menor.

Otro punto que destaca el informe como una «preocupación adicional» es el hecho de que los jóvenes de esos dos países «se siguen insertando laboralmente en ocupaciones con alto riesgo de reemplazo».

«Este fenómeno es particularmente preocupante, puesto que evidentemente el desafío en materia de seguridad social se reduce si las personas expuestas al desempleo tecnológico se encuentran en edades próximas a su retiro», dice el informe.

La probabilidad de ser víctima del «desempleo tecnológico» está vinculada (de manera negativa) al nivel educativo que posea el trabajador, lo cual hace que el «desafío hacia el futuro parece indicar que la educación será cada vez más necesaria para lograr una inserción laboral menos vulnerable».

En este sentido, aquellos que solamente hayan cursado educación primaria son quienes tienen la probabilidad más alta de automatización, con 73,7%. Por el contrario, ese número cae a 29% en el caso de los trabajadores con universidad completa.

Los autores marcan que «hay evidencia bastante clara de que la innovación presenta un sesgo de habilidades, es decir, favorece a la demanda de mano de obra más calificada».

El estudio —que cruzó información procesada por dos académicos de la Universidad de Oxford con la que se desprende de las encuestas de hogares en Argentina y Uruguay— concluyó que los hombres son los que tienen ocupaciones con mayor riesgo de automatización. Pese a esto, «incluso en las mujeres la probabilidad de automatización superaría en promedio el 60%» en ambos países.

Desafíos.

Ante este escenario, Aboal y Zunino señalan tres «grandes desafíos» a nivel de política pública. Por un lado, «adaptar» a los trabajadores a las demandas de este siglo. Por otro, «minimizar los costos de la transición hacia el nuevo escenario laboral». En tercer lugar, «buscar arreglos institucionales que permitan a la sociedad beneficiarse de las ventajas del cambio tecnológico».

A pesar de que los autores descartan un contexto de desempleo «masivo», sí podría haber menos demanda laboral. Esto no equivale a una menor cantidad de trabajadores sino que podría abrir la puerta para la reducción horaria de la jornada laboral.

Registros «notoriamente superiores» en la región.

Los resultados de Argentina y Uruguay son «notoriamente superiores» a los de otros países. Mientras que el riesgo en el Río de la Plata asciende a dos tercios de las ocupaciones actuales, para Estados Unidos se estimó que el reemplazo tecnológico llegaría al 47%.

Los registros argentinos y uruguayos también son superiores a los de otros países desarrollados, como Finlandia (35%), Alemania (59%) y las economías del sur de Europa (entre 40% y 60%).

Entre otras hipótesis, los investigadores señalan que «la mayor calificación promedio de la mano de obra en las economías desarrolladas respecto de las emergentes probablemente haya facilitado su inserción en ocupaciones de mayor complejidad, con un menor componente rutinario y, por lo tanto, con mayores dificultades para su automatización».

http://www.elpais.com.uy/economia/noticias/avance-tecnico-reemplazar-tercios-ocupaciones.html

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